
El nuevo edificio asociado a Agenpia necesitaba una identidad con mayor vitalidad. El espacio resultaba neutro y no conectaba con su público principal: niños y adolescentes.
Desarrollamos un sistema de ilustraciones basado en la metodología MAKER, combinando arte, ciencia y tecnología en una misma composición. Se incorporó la paleta cromática de Agenpia para mantener coherencia institucional, pero con un tratamiento más dinámico y juvenil.
El resultado es una identidad propia para el edificio que dialoga con la marca madre sin perder autonomía y que conecta de manera más directa con su comunidad.





